La función principal de unas gafas de sol es proteger los ojos de la radiación UV del sol. Dependiendo del material de las lentes, los filtros aplicados y el recubrimiento, las gafas de sol filtran la radiación UV antes de que llegue a los ojos. Unas buenas gafas de sol filtran entre el 99 y el 100% de la radiación UV.

Tipos de radiación UV

El ojo humano puede percibir la luz con una longitud de onda de 380 a 780 nm. Sin embargo, también hay una luz dañina que no podemos ver porque queda fuera de estos valores. Se trata, principalmente, de las radiaciones UVC, UVB y UVA.

  • UVC: radiación con una longitud de onda de hasta 280 nm que no atraviesa la atmósfera de la tierra.
  • UVB: radiación de longitud de onda corta, de 280 a 315 nm, que quema y puede provocar daños oculares.
  • UVC: este tipo de radiación es la que nos broncea, pero también provoca que la piel envejezca más rápido y reduce la capacidad visual.

Todas las gafas de sol de nuestra colección protegen al 100% contra las radiaciones nocivas UVC, UVB y UVA. Así aparece también la etiqueta de las gafas de sol, que indica mediante las letras UV seguidas de un número cuánta radiación se filtra. Por ejemplo, UV400 significa que se filtra toda la radiación de hasta 400 nm, lo que cumple con la legislación europea, que estipula que tiene que filtrarse toda la radiación hasta una longitud de onda de 380 nm.

Intensidad de color

Todas las gafas de sol llevan la marca CE, que indica claramente si cumplen con las normas europeas de calidad de los filtros. La cifra de 0 a 4 que hay detrás de «CE» indica la categoría de la intensidad de color de las lentes, es decir: en qué medida protegen las gafas contra el deslumbramiento. Las gafas de categoría 0 absorben entre el 0 y el 20% de la luz, mientras que las gafas de categoría 4 absorben entre el 92 y el 97%.

  • Categoría 0: estas gafas no ofrecen prácticamente ninguna protección y solo son adecuadas para ser utilizadas cuando está nublado.
  • Categoría 1: estas gafas son adecuadas para su uso con luz solar suave.
  • Categoría 2: estas gafas se pueden utilizar con luz solar moderada. Esta es la categoría mínima recomendada para uso diario bajo el sol de Europa Central.
  • Categoría 3: estas gafas le protegen perfectamente cuando hace sol, incluso en el mar o en la montaña. Esta es la categoría recomendada para pasar un día en la playa.
  • Categoría 4: las gafas de esta categoría se recomiendan cuando la luz del sol es excepcionalmente intensa, por ejemplo en la montaña (para practicar deportes de invierno).

Todas nuestras gafas de sol disponen de la marca CE3 como mínimo.

Color de las lentes

Es un mito que el color de las lentes de unas gafas de sol tenga algo que ver con el grado de protección contra la radiación UV. La luz solar consiste de una parte visible (luz) y una parte invisible (radiación UV). Cuanto más oscuras sean las gafas, mejor se filtra la luz visible y menos posibilidades de deslumbramiento. Por otra parte, como ya hemos dicho antes, el grado de protección contra la radiación UV depende del filtro solar (por ejemplo, UV400).

Sin embargo, el color de las lentes de unas gafas sí nos dice algo, y cada color tiene sus características propias.

  • Lentes grises: este color es el más neutro y se recomienda para personas con hipermetropía. Estas lentes reducen la intensidad de la luz visible del sol sin cambiar los colores.
  • Lentes marrones: las lentes de color marrón cambian los colores naturales, lo cual puede resultar molesto para el usuario, pero incrementan el contraste, de modo que resultan adecuadas para las personas miopes.
  • Lentes amarillas: este color de lentes ofrece una mejor visión al reducir la radiación difusa de la luz solar azul y es ideal para conducir.
  • Lentes verdes: este color incrementa el contraste, lo cual permite distinguir mejor los objetos. Sin embargo, estas lentes no son recomendables para las personas daltónicas.
  • Lentes rosas: este color incrementa el contraste contra un fondo azul o verde. Por tanto, las gafas con lentes rosas son ideales para personas que practican deportes acuáticos.

Lentes polarizadas

Cuando la luz se refleja en superficies lisas (agua, cristal, la calzada de una carretera lisa) se generan ondas de luz verticales y horizontales. Las lentes «normales» dejan pasar esta radiación, pero las lentes polarizadas filtran las ondas horizontales. Esto resulta en una imagen más brillante y con más contraste, porque elimina el reflejo de la luz. Ni que decir tiene que las lentes polarizadas también protegen contra la radiación UV,

Las gafas con lentes polarizadas son especialmente adecuadas para personas que pasan muchas horas en la carretera o cerca del agua, para personas miopes o hipermétropes, personas mayores o personas que se hayan sometido a una cirugía ocular.

Tamaño de las lentes

Lo ideal es que los lentes de unas gafas de sol sean tan grandes como para proteger los ojos de los rayos del sol por todos lados. Si el usuario se encuentra en un entorno muy reflectante (nieve o agua), las lentes deben ser suficientemente grandes. Por eso las gafas de sol ideales van desde el centro de la nariz hasta por encima de las cejas.